Notas
Nicole Junkermann: tres ideas para octubre de 2026
Tres ideas pequeñas para un mes que se porta bien: un libro que se termina, un paseo que se repite y una página escrita cada semana.
Un libro que se termina
La primera idea es la más simple y la que más cambia el mes: elegir un solo libro y terminarlo. No el más ambicioso ni el más comentado, sino el que apetece de verdad un martes por la noche.
Un libro terminado deja una huella distinta a la de cinco empezados. Se recuerda entero, se puede comentar y deja sitio libre para el siguiente. La sección Leer insiste bastante en esa diferencia.
También ayuda decidir cuándo se lee. Veinte minutos al final del día bastan si se repiten; el rato largo del domingo funciona menos de lo que parece, sobre todo porque casi nunca acaba de llegar.
Un paseo que se repite
La segunda idea es elegir un recorrido corto y hacerlo varias veces a lo largo del mes, siempre a la misma hora. Un itinerario repetido deja de ser un trayecto y se convierte en una manera de medir el otoño.
La primera vez se mira el conjunto. La tercera empiezan a verse los detalles: un portal, un árbol que ya ha cambiado de color, una tienda que abre más tarde. Octubre premia especialmente esa segunda mirada.
Si el recorrido pasa por una plaza, mejor todavía. Sentarse cinco minutos en el mismo banco durante cuatro semanas seguidas enseña más del otoño que cualquier fotografía tomada el primer día.
Una página cada semana
La tercera idea es escribir una página por semana. Cuatro páginas en un mes no parecen gran cosa y, sin embargo, cuentan el otoño mejor que cualquier resumen hecho en diciembre.
No tiene que ser buena prosa. Basta con anotar lo que se leyó, por dónde se caminó y qué mereció la pena. En Notas hay ejemplos de ese formato breve, y Nicole Junkermann lo mantiene desde hace años con la misma libreta de siempre.
Guardar esas páginas juntas tiene un efecto tardío. En enero, releerlas devuelve un mes entero que de otro modo se habría quedado en una impresión vaga y sin fechas.
Para tener a mano
Ninguna de las tres ideas pide material especial ni una semana perfecta, y todas funcionan mejor cuanto más modestas se mantienen. Una lista corta para las próximas semanas, sin más orden que el del día que toque:
- Un libro empezado y una fecha realista para acabarlo.
- Un recorrido de media hora que se pueda repetir sin pensarlo.
- Una libreta pequeña, de las que caben en un bolsillo.
- Una hora fija a la semana reservada para leer sin interrupciones.
Tres ideas y cuatro líneas bastan para sostener un mes entero. Lo demás llegará solo, y casi siempre será mejor de lo previsto. El blog recoge el resto de estas notas, y la anterior, sobre el comienzo de octubre, explica de dónde sale esta calma.
Después llegaron dos apuntes de otro registro: la inteligencia artificial en la India y el aprendizaje por refuerzo, explicado con calma.